Ver a nuestros amigos felinos durmiendo en el sofá es difícil de creer, pero los gatos están entre los animales con mayor espíritu de adaptación. Un ejemplo es el gato de la arena, un pequeño felino que puebla los desiertos de África y Asia. Descubierta a mediados del siglo XIX, esta raza sigue siendo una de las más misteriosas del mundo felino.

El verdadero nombre del gato de arena es Felis Margarita en honor a Jean Auguste Margueritte, la persona a cargo de la expedición en la que el pequeño felino fue descubierto.
Características del gato de arena

Esta raza tiene una estructura pequeña y robusta. Las patas son muy cortas, mientras que la cola es bastante larga si se compara con el resto del cuerpo. El peso confirma su pequeño tamaño, ya que rara vez supera los 3 kg de peso. La cabeza, por el contrario, es bastante ancha con las orejas colocadas casi horizontalmente. Las orejas son sólo uno de los signos que distinguen al gato de la arena: casi única es su capacidad de girarlas hacia abajo cuando caza.

gato de la arena

Las orejas son la parte más característica de esta raza, ya que son casi horizontales.| ©Valerie

El color de su pelaje varía desde el arenoso para la espalda, hasta el blanco para el mentón y el vientre, con particulares rayas negras y rojizas en las patas y cerca de los ojos. El largo del pelo varía mucho según la estación: en verano es más bien corto, mientras que en la estación opuesta supera los 5 cm.

Hábitat natural y relación con el hombre

El gato de la arena es el único felino que vive en zonas desérticas. Debido al ambiente hostil para sus depredadores, ha podido propagarse en todas las zonas desérticas desde Marruecos hasta China. Prefiere las zonas áridas pero no completamente arenosas, tal vez con una vegetación baja donde refugiarse, aunque puede sobrevivir con temperaturas que van desde -5 hasta casi 60°C. En caso de situaciones extremas, tiende a esconderse en su guarida y esperar a que el clima mejore en el exterior. Es un gato que no necesita beber, pero saca agua directamente de su presa.

gato del desierto

Mantener un gato de arena en cautiverio es extremadamente difícil y muy pocos zoológicos lo logran. Aquí un espléndido espécimen en el Zoológico Nacional del Smithsonian. | ©Connor Mallon

El gato de arena es un animal solitario, que tiende a reunirse con sus compañeros sólo durante la temporada de apareamiento. Con el hombre, sin embargo, tiene una relación amistosa, aunque no puede vivir en cautiverio y luego ser domesticado: esta raza necesita vivir en un clima extremadamente seco, lo cual no es compatible con las necesidades de los humanos.

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Una especie vulnerable y en peligro de extinción

Dada su dificultad para adaptarse a las condiciones climáticas diferentes de su hábitat, esta raza se considera en peligro de extinción. En muchos países africanos la caza está prohibida y el gato de arena se considera una especie protegida. En algunos países, como Israel, lamentablemente ha desaparecido por completo y se están organizando programas para reintroducirlo en la naturaleza.

gato tomando siesta

Incluso con este calor, la siesta es la actividad favorita del gato. | ©Tambako