Cualquiera que se haya embarcado en la tarea de fotografiar al gato de la casa (o peor, a un gato encontrado en la calle) sabe que esto no es para todos. La escena es más o menos siempre así: ves a un gato posado, quieto; la luz es perfecta; el fondo es el adecuado; coges el móvil o, incluso, la cámara; estás preparado para disparar y lo haces mejor; en el momento en que pulsas el botón el gato se mueve.

Además de compartir nuestra experiencia, hemos pedido a dos fotógrafos especializados en este campo que nos den consejos sobre cómo proteger a los gatos.
Fotografiar a su gato en casa

¿Un consejo para fotografiar a un gato que se queda quieto?

Spoiler: no existe. O mejor dicho, un gato alerta nunca se queda quieto. Por eso, lo mejor es armarse de mucha paciencia, observarlo, estudiar sus movimientos, «adaptarnos a él» y estar preparados y rápidos para capturarlo en sus poses naturales (mis favoritas).

Si queremos intentar fotografiarla en la posición que queramos, mi consejo es que pensemos más en mantenerla «ocupada» que quieta. Hay un equipo especial, pero se puede compensar con un método de «bricolaje» fijando a la cámara (en el lateral o en la parte superior) un juguete con un palo con un cable muy largo al que se une una pluma, o sujetar en una mano el juguete más clásico de los gatos: la pelota.

También son útiles los juguetes que hacen ruido para «llamar» la atención del animal cuando está distraído. Puede mover el juguete en círculo, hasta que el gato lo siga. Mientras con una mano (o si tienes un asistente/ayudante aún mejor) captas su atención en la dirección deseada, con la otra disparas.
Pasemos a las fotos de ambiente: esas fotos de gatos de Navidad o Pascua son preciosas. ¿Tu consejo para hacer fotos que no estresen ni a los humanos ni a los gatos?
En primer lugar, hay que conocer bien el tema: cada animal requiere un enfoque personalizado. No todos los gatos son iguales, hay fotos que nunca podrás hacer con algunos gatos y otros que parecen haber sido creados específicamente para este tipo de tomas.

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Como consejo general, puedo decir que prepares el set con antelación y elijas un lugar con buena luz natural (nunca uses flash).  A la hora de preparar el decorado siempre es mejor evitar los objetos que puedan distraer al gato y mantener en la mano el objeto más interesante de todos.

Estas sesiones deben ser cortas y efectivas, casi como si fuera un momento de juego entre el sujeto y el fotógrafo. Si notas que el animal empieza a ponerse nervioso, mejor déjalo en paz inmediatamente y vuelve a intentarlo en otro momento.

Fotografiar al gato fuera de casa

¿Un consejo para acercarse a un gato en la calle para fotografiarlo?

Fotografiar gatos no es nada fácil, ya que son animales muy imprevisibles. Tienes que distinguir el tipo de gato que quieres fotografiar.

Cada gato tiene un límite de tolerancia de la cercanía de un extraño que es subjetivo y que no debe sobrepasarse en absoluto, para no arriesgarse a ver borrosa la ocasión de una buena toma.

Según el tipo de fotos que queramos hacer, es importante tener el equipo adecuado, un poco de sentido común para entender hasta dónde podemos llegar, pero sobre todo mucha, mucha paciencia, entendida tanto como la capacidad de saber esperar el momento adecuado como la actitud de aceptar que un gato nunca o casi nunca hará lo que esperamos -o esperamos- que haga en ese momento concreto. Y, por último, lo fundamental, un poco de conocimiento y mucho respeto por un animal que sigue rodeado de misterio y de un encanto realmente irresistible.

Nuestros consejos para cachorros

A lo largo de los años hemos intentado fotografiar al gato de la casa (o más bien a los gatos de la casa) de diversas maneras. ¡La más efectiva es cuando están durmiendo! En cambio, el consejo serio que podemos darte es que utilices un juego que contenga valeriana (hierba gatera): tiene un efecto realmente hipnótico sobre ellos y seguro que se sienten más inclinados a moverse en la dirección deseada.