Con su apariencia adorable y su carácter muy alegre es el Bulldog francés uno de los perros favoritos de los españoles. Pero pocas personas conocen sus orígenes y realmente saben cómo cuidarlo para que esté sano.

Los orígenes del bulldog francés

El bulldog francés se conoce desde hace poco tiempo. Apareció en la región de París a mediados del siglo XIX. Sin embargo, el Bulldog Francés tiene muchos antepasados ​​que tienen un pasado extraordinario si conoces su naturaleza sociable y amigable.

El bulldog francés se llamaba mastín de Epiro. Como la raza pertenece a la familia Houndstooth, se ha utilizado durante mucho tiempo para las peleas. Para algunas tribus, el perro era un arma que podía cazar, herir y matar. Con el desarrollo del comercio, el mastín de Epiro llegó a Europa y principalmente a Inglaterra. Los británicos comenzaron a criar estos perros para hacerlos luchar hasta la muerte.

El carácter del bulldog francés

Cuando ves un bulldog francés hoy, nadie puede adivinar su pasado y su agresión durante las batallas del siglo XIX.  Es apto para cualquier tipo de familia. No tiene problemas para adaptarse a un nuevo entorno y conocer gente nueva. Al contrario, se muestra de manera cariñosa, sociable y juguetona.

El perro puede vivir en una casa, pero también en un apartamento, siempre que lo saquen con suficiente frecuencia. No necesita de mucha actividad física para estar sano.

Sin embargo, ten cuidado, el Bulldog Francés puede ser un perro muy celoso cuando otro perro se atreve a acercarse a sus dueños. También es bastante dependiente y no puede hacer frente a la soledad a largo plazo.

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La culpa del bulldog francés radica en su capacidad de obedecer.

De hecho, se sabe que la raza es un poco testaruda. Sin embargo, al Bulldog Francés le encanta aprender cosas nuevas y ser estimulado intelectualmente.

El físico del bulldog francés

El bulldog francés ha conservado rastros físicos de su pasado. Aunque rara vez mide más de 14 pulgadas de alto, aparentemente muy fuerte. Su cabeza es cuadrada. Su cráneo es plano. El hocico está levantado. Sus orejas son particularmente altas y erectas. Sus ojos son redondos. En la mayoría de los casos, su cabello es corto.

En cuanto a su color, todo depende de su variedad. Puede variar entre rojo y leche o atigrado que van del blanco al negro. Para que un bulldog esté sano, debe pesar entre 8 y 14 kilogramos, dependiendo de su sexo, edad y nivel de actividad.

De media, puede vivir 12 años. Es un perro encantador robusto que tiene pocos problemas de salud durante su vida. Sin embargo, sus ojos son muy sensibles. Debido a su cuerpo, puede haber algunas preocupaciones que pueden revertirse fácilmente si se toman de manera oportuna. Un hocico demasiado corto puede provocar dificultades respiratorias. Debido al mismo hocico, el bulldog francés tiene tendencia a roncar. Asimismo, su pequeño tamaño puede favorecer la obesidad y desarrollar hernias discales.

El bulldog francés requiere poca actividad física. Un simple paseo por la ciudad puede ser suficiente. Por tanto, es adecuado para personas a las que no les guste correr o dar largos paseos. De hecho, y siempre debido al hocico demasiado corto, el perro puede perder el aliento rápidamente si está demasiado estimulado.

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Alimentación y cuidados

Como ocurre con todas las razas, el Bulldog Francés requiere toda la atención de su dueño cuando se trata de su dieta. Debe estar perfectamente equilibrado estabilizar el peso y ofrézcale un poco de consuelo digestivo. Por lo tanto, puede tener más sentido no intentar ahorrar dinero al elegir su comida. El gran error de este perro es la glotonería. Por tanto, es necesario  Calcular la ración y no dar extras. Muchos Bulldogs franceses tienen sobrepeso por esta razón.

Su cabello corto solo requiere un simple cepillado semanal.

Sus sensibles ojos deben limpiarse periódicamente con una loción específica. Además, se puede aplicar vaselina en sus pliegues.

La hembra puede sufrir partos difíciles que requieran seguimiento veterinario y cesárea. Los cachorros nacen con cabezas grandes.

El bulldog francés lo necesita un dueño tranquilo. Una persona mayor podría ser adecuada. Tampoco tiene dificultad para adaptarse a los niños con los que busca un contacto constante para establecer momentos de juego. Tampoco tiene problemas para adaptarse a la presencia de un gato. Otro perro puede incorporarse a su entorno si se ha acostumbrado a su presencia a una edad temprana. De lo contrario, rechazará categóricamente al otro perro porque es muy celoso y posesivo con su familia. Debe evitarse dejarlo solo con otro macho. Sus instintos pueden llevarlo a iniciar una pelea.

Fácil de mantener, Puede acompañarle durante muchos años sin ningún problema de salud particular.